La mayoría de las enfermedades transmitidas por el agua pueden prevenirse con ciertas precauciones sencillas:
- Hervir o clorar toda el agua potable para consumo humano.
- Usar agua potable para la preparación de alimentos y para beber.
- Usar jabón para lavarse muy bien las manos antes de preparar, servir o comer alimentos.
- Guardar el agua en un envase limpio con una abertura pequeña, la cual debe estar cubierta. El agua limpia puede contaminarse de nuevo si no se almacena debidamente.
- No comer nunca pescados y mariscos crudos o poco cocidos, en particular si provienen de aguas contaminadas.
- Lavarse las manos con jabón después de ir al baño.
- No comer nunca crudas las frutas u hortalizas cultivadas en tierras que se hayan regado o contaminado con agua residuales.
- Realizar la Limpieza y Desinfección de los tanques de agua cada seis meses.
